Considerando que los adultos pasan más de la mitad de sus horas de
actividad en el trabajo, un entorno laboral que fomente unos hábitos
sanos podría reducir el riesgo de padecer muchas enfermedades, entre
ellas las cardíacas y los accidentes cerebrovasculares. Estas
dolencias constituyen actualmente la primera causa de muerte en el
mundo, al cobrarse la vida de 17,2 millones cada año.
En opinión de expertos, el lugar de trabajo es una pieza clave para
tomar medidas e iniciar hábitos cardiosaludables. Los pequeños cambios
introducidos en la actividad laboral cotidiana, contribuirán a mejorar
la salud cardiovascular.
En la actualidad muchas empresas están incluyendo o han incluido la
mejora de la salud dentro de sus prioridades empresariales, pues han
reconocido la importancia de la salud de sus empleados para alcanzar los
objetivos centrales del negocio. No obstante en las empresas
pequeñas, donde no está tan arraigada esta política de Recursos Humanos,
es el propio trabajador quien debe ser consciente de su salud y tomar
las medidas necesarias para mejorarla, indican los especialistas.
Conseguir un entorno profesional más saludable se puede lograr
siguiendo unas sencillas pautas basadas en la alimentación, el ejercicio
y el tabaco.
1. Incluya el ejercicio físico en su agenda. Puede dar un paseo
alrededor del edificio, escoger las escaleras en lugar del ascensor o
hacer algo de deporte en la pausa de la comida.
2. Esfuércese por comer de forma saludable. Hay que saber escoger los
menús más adecuados a la hora del almuerzo, incluso trayendo la comida
de casa si no es posible reducir la ingesta de grasas en la cafetería
del trabajo. Las empresas pueden comprobar que se ofrezcan menús
saludables e incentivar el consumo de alimentos sanos cambiando la
bollería industrial por una cesta de frutas naturales a disposición de
los empleados.
3. Crear un entorno sin humo. Para prevenir las enfermedades
cardiovasculares es necesario evitar el hábito del tabaquismo. Las
empresas deben evitar el consumo tabaco en el entorno de trabajo y sus
alrededores para contribuir al bienestar de sus empleados.
El cuidado del corazón en el ámbito laboral trae consigo una serie de ventajas:
1. Se salvan vidas. Casi la mitad de las personas que fallecen por
enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares se encuentran en
un periodo productivo de su vida: entre 15 y 69 años, señalan s
expertos.
2. La introducción de hábitos de vida saludables, como la realización de
una actividad física regular, favorece la concentración y la agilidad
mental. Mantener el cuerpo activo, cuando tenemos que enfrentar una
situación de estrés laboral, hace que la mente y el cuerpo se relajan y
la tensión acumulada se reduce, disminuyendo el riesgo de padecer una
enfermedad cardiovascular.
3. Las actividades colectivas son ideales para estrechar lazos de compañerismo.
4. La salud cardiovascular de la plantilla incide directamente en los
resultados económicos de las empresas. Una plantilla sana puede
contribuir, de muchas maneras a la salud de la empresa, incluso en
momentos de crisis económica, afirman los especialistas. En una empresa
sana se registra un aumento de la productividad, se reduce el absentismo
(se estima que se pierden hasta un 20% menos de días por bajas), se
reducen los gastos médicos, disminuyen los accidentes laborales, mejora
la imagen corporativa, se crea un buen ambiente de trabajo y se amplía
el tiempo de permanencia del personal en la empresa.
Mostrando entradas con la etiqueta заботиться. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta заботиться. Mostrar todas las entradas
lunes, 18 de junio de 2012
martes, 28 de febrero de 2012
Cuide su cerebro de un Ictus: Parte 1
El ictus es una enfermedad cerebrovascular que causa deterioro cognitivo y físico y constituye una importante causa de mortalidad y bajas laborales alrededor del mundo. Afecta principalmente a personas de edad avanzada, aunque puede presentarse en pacientes jóvenes e incluso en niños.
A pesar de su alta incidencia, existe un amplio desconocimiento sobre el ictus. Las estadísticas señalan que cada 40 segundos una persona sufre un ictus o Accidente Cerebrovascular en los Estados Unidos, mientras que en España, se registran cerca de 100 mil casos nuevos cada año.
Los hombres suelen tener más ictus que las mujeres, aunque ellas corren el riesgo de presentarlos durante el embarazo o en las semanas posteriores a éste.
El ictus o Accidente Cerebrovascular se define como la interrupción del suministro de sangre a cualquier parte del cerebro. Se produce por la ruptura de un vaso sanguíneo o porque éste se tapona por un coágulo u otra partícula. Esto ocurre debido al desarrollo de depósitos de grasa en los muros del vaso (condición conocida como ateroesclerosis).
A pesar de su alta incidencia, existe un amplio desconocimiento sobre el ictus. Las estadísticas señalan que cada 40 segundos una persona sufre un ictus o Accidente Cerebrovascular en los Estados Unidos, mientras que en España, se registran cerca de 100 mil casos nuevos cada año.
Los hombres suelen tener más ictus que las mujeres, aunque ellas corren el riesgo de presentarlos durante el embarazo o en las semanas posteriores a éste.
El ictus o Accidente Cerebrovascular se define como la interrupción del suministro de sangre a cualquier parte del cerebro. Se produce por la ruptura de un vaso sanguíneo o porque éste se tapona por un coágulo u otra partícula. Esto ocurre debido al desarrollo de depósitos de grasa en los muros del vaso (condición conocida como ateroesclerosis).
Los depósitos de grasa pueden provocar dos tipos de obstrucciones: 1) Trombosis, que se presenta cuando un coágulo se desarrolla en el mismo vaso sanguíneo cerebral, o 2) Embolismo, cuando el coágulo se desarrolla en otra parte del cuerpo y luego una porción del mismo se desprende y viaja por el flujo sanguíneo hasta que encuentra un vaso más pequeño y lo bloquea.
Como consecuencia de esto, las células nerviosas del área cerebral afectada dejan de recibir oxígeno y al no poder funcionar, mueren al cabo de unos minutos.
El ictus se conoce con numerosos nombres o sinónimos, entre ellos: Accidente Cerebrovascular (ACV o ACVA), derrame cerebral, ataque cerebral, hemorragia cerebral, accidente cerebrovascular isquémico, ictus cerebral, apoplejía, golpe o ictus apoplético, entre otros.
Factores de riesgo de ictus
La edad, sexo, raza y la historia clínica familiar, son factores que aumentan el riesgo de padecer un ictus o Accidente Cerebrovascular. Existen también otros factores de riesgo tales como: haber padecido un ictus anteriormente, tener la presión sanguínea elevada, padecer Diabetes mellitus, colesterol alto, consumir alcohol en exceso, consumir drogas como la cocaína, fumar, un traumatismo craneal, o el consumo de ciertos medicamentos como píldoras anticonceptivas, entre otros.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)