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sábado, 3 de marzo de 2012

Cuide su cerebro de un Ictus: Parte 3

Tratamientos para el ictus

El tratamiento dependerá de la causa específica del ictus y de las incapacidades que le hayan quedado al paciente.

Expectativas del ictus

El pronóstico depende del tipo de ictus o accidente cerebrovascular , así como de la prontitud con la cual se reciba el tratamiento. El paciente puede tener una recuperación completa o presentar pérdida permanente de alguna función.

Cómo mejorar la supervivencia a un ictus

El ictus es la primera causa de muerte entre las mujeres y la segunda entre los hombres, tras un infarto cardíaco. Se estima que la tercera parte de los afectados fallece durante el primer mes; el 40% logra superar la fase aguda, pero sufren cierto grado de invalidez que les impide valerse por sí mismos; y sólo un tercio de los enfermos recuperan la mayoría de sus funciones básicas y logran reincorporarse a sus actividades habituales.

El tratamiento inmediato de un ictus o Accidente Cerebrovascular puede salvar vidas y reducir la discapacidad. Para mejorar la supervivencia a un ictus, siga las siguientes recomendaciones:

• Aprenda a reconocer rápidamente los signos y síntomas de un ictus. Anote cuándo ocurren por primera vez.
• Active con rapidez los servicios de emergencia, utilice una ambulancia para trasladar rápidamente al paciente y prenotifique al hospital.
• El cuidado y la evaluación del paciente deben empezar durante el transporte al hospital.
• Es importante que paciente sea diagnosticado y tratado rápidamente y que esté bajo vigilancia intensiva en el hospital.
• En ocasiones necesitará una cirugía para eliminar el coágulo que bloquea las arterias del cerebro.

¿Cómo prevenir un ictus?

Un estudio reciente señala que el “fast-food” aumenta el riesgo de ictus, y que la gente que vive en barrios repletos de restaurantes de comidas rápidas, podría aumentar el riesgo de presentar un ictus en un 13%. Por otro lado, otra investigación indica que las personas cuyas dietas se asemejan a una dieta mediterránea están significativamente menos propensas a desarrollar enfermedades del corazón y derrames cerebrales. Por esta razón conviene seguir una dieta saludable y baja en grasas.

Haga ejercicio en forma regular; controle su presión arterial y su nivel de colesterol, deje de fumar y no beba más de 1 a 2 tragos de alcohol por día. Si padece de diabetes, colesterol alto, cardiopatía o hipertensión arterial, siga el tratamiento prescrito por su médico.

jueves, 1 de marzo de 2012

Cuide su cerebro de un Ictus: Parte 2

Tipos de Ictus

Existen diferentes tipos de ictus o Accidentes Cerebrovasculares, entre ellos el más habitual es el Ictus Isquémico, que se produce en el 85% de los pacientes y está asociado con la hipertensión, el colesterol elevado, las alteraciones del ritmo del corazón y el consumo de tabaco. 

Existe también el denominado Ictus Hemorrágico, producto de una hemorragia que se origina por la rotura de algún vaso sanguíneo del cerebro. Este representa el 15% de los casos y se ve favorecido por la prevalencia de hipertensión arterial.

Finalmente tenemos el ataque isquémico transitorio, que se da cuando el paciente experimenta de forma leve algunos de los síntomas propios de un Ictus. Este ataque no suele dejar secuelas y presenta una duración inferior a 24 horas. Sin embargo, supone una seria advertencia de riesgo de sufrir un ictus definitivo.

¿Cuáles son los síntomas del ictus?

Los síntomas de un ictus se presentan de manera repentina, pueden ser episódicos (ocurren y luego se detienen), o bien pueden empeorar lentamente con el tiempo. Los síntomas del ictus dependen de qué parte del cerebro haya sido afectada. 

Si el ictus afecta la región izquierda del mismo, pueden presentarse todos o algunos de los siguientes síntomas: parálisis del lado derecho del cuerpo, problemas del habla o del lenguaje, comportamiento enlentecido, pérdida de memoria.

Si por el contrario, la parte afectada es la región derecha del cerebro, se presentará parálisis del lado izquierdo del cuerpo, problemas en la visión, comportamiento inquisitivo y/o acelerado.

Algunos síntomas que pueden aparecen de forma repentina son: adormecimiento o debilidad en la cara, el brazo o una pierna, cambio en la lucidez mental, dificultad para hablar o entender a otros, dificultad para deglutir, leer o escribir, dolor de cabeza, pérdida de la coordinación o del equilibrio, cambios en los movimientos del cuerpo, disminución o pérdida de la visión, naúseas, vómitos, crisis epilépticas, entre otros.

Diagnóstico del ictus

Hay varios exámenes que pueden ayudar a determinar el tipo, la localización y la causa de un ictus o accidente cerebrovascular, entre ellos:

Angiografía de la cabeza, Conteo sanguíneo completo (CSC), Tiempo de sangría, Exámenes de la coagulación sanguínea, Electrocardiograma (ECG), Ecocardiografía, Dúplex carotídeo, Tomografía computarizada o resonancia magnética de la cabeza, Monitoreo cardíaco. También existen algunos exámenes nuevos, llamados angiografía por resonancia magnética (ARM) o angiografía por tomografía computarizada.

martes, 28 de febrero de 2012

Cuide su cerebro de un Ictus: Parte 1


El ictus es una enfermedad cerebrovascular que causa deterioro cognitivo y físico y constituye una importante causa de mortalidad y bajas laborales alrededor del mundo. Afecta principalmente a personas de edad avanzada, aunque puede presentarse en pacientes jóvenes e incluso en niños. 

A pesar de su alta incidencia, existe un amplio desconocimiento sobre el ictus. Las estadísticas señalan que cada 40 segundos una persona sufre un ictus o Accidente Cerebrovascular en los Estados Unidos, mientras que en España, se registran cerca de 100 mil casos nuevos cada año.

Los hombres suelen tener más ictus que las mujeres, aunque ellas corren el riesgo de presentarlos durante el embarazo o en las semanas posteriores a éste.

El ictus o Accidente Cerebrovascular se define como la interrupción del suministro de sangre a cualquier parte del cerebro. Se produce por la ruptura de un vaso sanguíneo o porque éste se tapona por un coágulo u otra partícula. Esto ocurre debido al desarrollo de depósitos de grasa en los muros del vaso (condición conocida como ateroesclerosis).
Cuide su cerebro de un Ictus  (I)


Los depósitos de grasa pueden provocar dos tipos de obstrucciones: 1) Trombosis, que se presenta cuando un coágulo se desarrolla en el mismo vaso sanguíneo cerebral, o 2) Embolismo, cuando el coágulo se desarrolla en otra parte del cuerpo y luego una porción del mismo se desprende y viaja por el flujo sanguíneo hasta que encuentra un vaso más pequeño y lo bloquea.

Como consecuencia de esto, las células nerviosas del área cerebral afectada dejan de recibir oxígeno y al no poder funcionar, mueren al cabo de unos minutos.

El ictus se conoce con numerosos nombres o sinónimos, entre ellos: Accidente Cerebrovascular (ACV o ACVA), derrame cerebral, ataque cerebral, hemorragia cerebral, accidente cerebrovascular isquémico, ictus cerebral, apoplejía, golpe o ictus apoplético, entre otros.

Factores de riesgo de ictus

La edad, sexo, raza y la historia clínica familiar, son factores que aumentan el riesgo de padecer un ictus o Accidente Cerebrovascular. Existen también otros factores de riesgo tales como: haber padecido un ictus anteriormente, tener la presión sanguínea elevada, padecer Diabetes mellitus, colesterol alto, consumir alcohol en exceso, consumir drogas como la cocaína, fumar, un traumatismo craneal, o el consumo de ciertos medicamentos como píldoras anticonceptivas, entre otros.