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lunes, 6 de febrero de 2012

Conoce la verdad sobre cinco mitos para adelgazar

La temporada de fiestas es uno de los momentos en el año cuando nos damos permisos para probar diferentes platillos y bebidas sin preocuparnos por las calorías. Pero cuando llega el nuevo año y vemos que la balanza marca cinco libras demás, nos damos cuenta de que ya es tiempo de empezar una dieta adelgazante.
Para que puedas perder esas libritas que ganaste después de tantos festejos, conoce la verdad sobre cinco mitos para adelgazar, ¡y empieza una buena dieta hoy mismo!
Mito número uno: las dietas no funcionan.
Verdad: todas las dietas funcionan si las sigues al pie de la letra.
Muchas personas tienen dificultad para mantener su peso una vez que adelgazaron. Normalmente, vuelven a sus viejos hábitos de comer y no se adaptan a consumir menos calorías. Pero no todas las dietas son como las que están de moda, que limitan las calorías o prohíben ciertos alimentos. Además de ser difíciles de seguir, estas dietas tampoco son recomendables para el organismo.
Lo mejor es optar por una dieta para adelgazar que sea saludable, que se base en una alimentación balanceada y que se adapte a tu estilo de vida. Evita las dietas muy estrictas o que te exijan mucho esfuerzo. Es mejor que elijas una dieta que puedas seguir sin dificultad, que sea balanceada y con la que pierdas entre una y dos libras a la semana.
Mito número dos: no comer desayuno te hace consumir menos calorías y te ayuda a adelgazar.
Verdad: comer el desayuno es esencial si quieres perder peso.
Varios estudios han demostrado que las personas que normalmente desayunan suelen pesar menos que aquéllas que no comen desayuno. Tomar un desayuno acelera el metabolismo, satisface el hambre en la mañana y ayuda a controlar la ansiedad por comer durante el resto del día.
Un desayuno nutritivo debe incluir carbohidratos, fibras y proteínas. Un buen ejemplo de un desayuno balanceado es: un huevo, o claras solamente, con una rebanada de pan de trigo integral tostada.
Mito número tres: comer meriendas no es recomendable para adelgazar.
Verdad: una buena dieta incluye meriendas.
Comer meriendas no interfiere con un régimen para adelgazar. Es más, hasta puede ayudarte a evitar comer en exceso o entre las horas de comida. Lo que sí hay que controlar es el tipo de alimentos que eliges para tus meriendas y el tamaño de las porciones.
Opta por meriendas de porciones pequeñas y de entre 100 y 150 calorías. Asimismo, elige alimentos más saludables como frutas, verduras, nueces, yogurt descremado y barras de merienda nutritivas.
Mito número cuatro: los carbohidratos te hacen aumentar de peso.
Verdad: las calorías son calorías.
Consumir calorías en exceso es lo que te hará aumentar de peso, no el consumo de carbohidratos. Los carbohidratos son una buena fuente de energía natural para el organismo y un complemento necesario para llevar una alimentación completa.
Come carbohidratos complejos, como frutas, verduras y granos integrales, los cuales son buenas fuentes de fibra y vitaminas B. Considera preparar pasta integral con salsa para pasta. Por otro lado, limita el consumo de los carbohidratos simples como sodas, dulces y pasteles.
Mito número cinco: comer después de las 8 p.m. te hace aumentar de peso.
Verdad: lo importante es la cantidad de calorías que consumes en el día y no cuándo las consumes.
Puedes comer una merienda a última hora del día y sin perder tu dieta, siempre y cuando no excedas el total de calorías diarias recomendadas. Tu cuerpo transformará el exceso de calorías en grasa, sin importar cuándo las hayas ingerido.
Ahora que conoces la verdad sobre algunos de los mitos para adelgazar, puedes relajarte un poco más a la hora de sentarte a la mesa.

jueves, 19 de enero de 2012

Cinco tips para mantener tu piel sana

La piel te envuelve por completo y es como el 7 por ciento de tu anatomía. Es lo que la gente ve cuando se dirige a ti. La piel te cubre y te protege, pero también necesita que la mimes y la cuides, así que ¡manos a la obra!

Para mantener los procesos naturales de la piel, lo mejor es nutrirla consumiendo ciertos aceites naturales como el aceite de girasol, que contiene ácido linoleico, un ácido graso esencial.

¿Sabías que entre las 2 y 3 de la mañana las células se regeneran ocho veces más rápido que a la mitad del día? El tener que dormir más de siete horas no es un mito. Tu cuerpo, y sobre todo, tu piel, necesita ese tiempo para recuperarse. Descansa y ponte bella a la misma vez.

Ingerir de seis a ocho vasos de agua al día es excelente para tu salud, pero no ayuda a que tu piel esté menos seca: esa humedad nunca llega a las capas exteriores de la piel. Dale una mano a tu cuerpo: usa una crema humectante cuando tu piel necesite hidratación adicional.

Estar por mucho tiempo bajo el agua caliente de la regadera puede estropear tu piel. ¿Cómo puedes protegerla? Báñate con agua tibia por 15 minutos o menos. Date suaves palmaditas con la toalla y no te frotes la piel al secarte.

Un jabón cualquiera puede resecar la piel. En cambio, un limpiador líquido o una barra humectante, te dará la suave limpieza que necesitas sin llevarse los aceites naturales que protegen tu piel.