Los triglicéridos son el principal tipo de grasa transportado por el organismo, el cual los utiliza como fuente de energía.
Los triglicéridos provienen de los alimentos o pueden fabricarse
en el organismo. Los niveles normales de triglicéridos en sangre,
varían con el sexo y la edad. A mayor edad y mayor peso, pueden
elevarse. Usualmente las mujeres presentan mayores niveles de
triglicéridos que los hombres, sobre todo en el embarazo.
Los niveles normales son cifras menores de 200 mg/dl (miligramos por
decilitro). Niveles de 200 a 400mg/dl son considerados en el límite
superior o “border line”.
Presentar niveles elevados de triglicéridos provoca enfermedades
coronarias, especialmente cuando la elevación se acompaña de niveles
disminuidos del llamado “colesterol bueno”.
Por lo anterior, si su nivel de triglicéridos es mayor a lo normal, debe tratar de bajarlo cuanto antes. Esto es posible lograrlo adoptando un estilo de vida saludable.
Siga las siguientes recomendaciones y asegúrese una mejor calidad de vida.
• Haga dieta
Pierda los kilos de más, esto le ayudará a bajar los triglicéridos y a mejorar la salud.
• Baje el consumo de calorías
Las calorías se convierten en energía y la que no es utilizada se
almacena como grasa (triglicéridos), por lo tanto al reducir las
calorías, se reducirán los triglicéridos.
• Evite el consumo excesivo de alimentos azucarados y refinados
Los hidratos de carbono en su forma simple, por ejemplo el azúcar y
todos los alimentos que se realizan con harina blanca, pueden generar
el aumento en forma brusca de la producción de insulina y aumentar los triglicéridos.
• Controle el colesterol
Lo ideal es consumir no más de 300 miligramos (mg) de colesterol al día o
inferior a 200 mg. Evite las fuentes que contienen alto grado de
colesterol, como las carnes con altas grasas saturadas, la yema de huevo
y todos los productos derivados de la leche entera.
• Consuma grasas saludables en vez de las saturadas
Sustituya unas por otras. Las grasas mono-insaturadas se encuentran en
el aceite de oliva, maní o canola, y también en el pescado que es rico
en ácidos grasos como el omega 3. Cambiar el consumo de carnes rojas
por el de caballa o salmón será un buen comienzo.
• Elimine de la dieta las grasas trans
Este tipo de grasas se encuentran en alimentos fritos y los horneados como galletas o pasteles.
• Incorpore frutas y vegetales a su dieta diaria.
miércoles, 4 de enero de 2012
lunes, 2 de enero de 2012
Bacterias en lácteos podrían dar paso a generación de vacunas orales
El secreto para conseguir una vacuna oral y olvidarse de las temidas
agujas de las inyecciones puede estar en las beneficiosas bacterias
presentes en los productos lácteos.
Esos organismos unicelulares han demostrado ser un vehículo eficaz para transportar una vacuna oral contra el ántrax hasta el intestino delgado, donde se pone en marcha la respuesta inmunológica. Así lo afirma un equipo de la North Carolina State University (EEUU) en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.
Este descubrimiento podría dar paso a una generación de vacunas orales, en lugar de inyectadas, ya que las bacterias Lactobacillus Acidophilus son resistentes a los procesos químicos que tienen lugar en el estómago durante la digestión. Esas bacterias se encuentran de forma natural en productos lácteos como la leche y el queso y se añaden artificialmente a productos como el yogur. Las lactobacillus se utilizan para la fermentación de las comidas, ya que su consumo es seguro, y algunas cepas son consideradas probióticas, esto es, contribuyen a la salud y el bienestar humano.
Al día de hoy, la inyección es el procedimiento más eficaz para la vacunación, ya que las vacunas están compuestas principalmente de proteínas que modifican sus propiedades tras su paso por el estómago. Sin embargo, esta perspectiva puede cambiar tras el hallazgo de los científicos estadounidenses.
El equipo ideó una vacuna contra el ántrax que viaja desde la boca hasta el intestino delgado inserta en las bacterias de los productos lácteos. El intestino delgado es un importante órgano inmunológico: en él, la vacuna desencadena la respuesta defensiva, en este caso contra el ántrax.
Y lo hace uniéndose a las células dendríticas, la primera línea defensiva que puede despertar la respuesta del sistema inmunológico de las mucosas, que no sólo combatiría el ántrax, sino que desarrollaría protección contra él. La respuesta inmunológica de un grupo de ratones de laboratorio que ingirieron dicha vacuna fue similar a la desencadenada en animales que recibieron la vacuna con una inyección.
Ahora, los investigadores tratan de mejorar la eficiencia de la vacuna y de conseguir que las bacterias de los productos lácteos porten otro tipo de vacunas que luchen contra virus y organismos patógenos.
Esos organismos unicelulares han demostrado ser un vehículo eficaz para transportar una vacuna oral contra el ántrax hasta el intestino delgado, donde se pone en marcha la respuesta inmunológica. Así lo afirma un equipo de la North Carolina State University (EEUU) en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.
Este descubrimiento podría dar paso a una generación de vacunas orales, en lugar de inyectadas, ya que las bacterias Lactobacillus Acidophilus son resistentes a los procesos químicos que tienen lugar en el estómago durante la digestión. Esas bacterias se encuentran de forma natural en productos lácteos como la leche y el queso y se añaden artificialmente a productos como el yogur. Las lactobacillus se utilizan para la fermentación de las comidas, ya que su consumo es seguro, y algunas cepas son consideradas probióticas, esto es, contribuyen a la salud y el bienestar humano.
Al día de hoy, la inyección es el procedimiento más eficaz para la vacunación, ya que las vacunas están compuestas principalmente de proteínas que modifican sus propiedades tras su paso por el estómago. Sin embargo, esta perspectiva puede cambiar tras el hallazgo de los científicos estadounidenses.
El equipo ideó una vacuna contra el ántrax que viaja desde la boca hasta el intestino delgado inserta en las bacterias de los productos lácteos. El intestino delgado es un importante órgano inmunológico: en él, la vacuna desencadena la respuesta defensiva, en este caso contra el ántrax.
Y lo hace uniéndose a las células dendríticas, la primera línea defensiva que puede despertar la respuesta del sistema inmunológico de las mucosas, que no sólo combatiría el ántrax, sino que desarrollaría protección contra él. La respuesta inmunológica de un grupo de ratones de laboratorio que ingirieron dicha vacuna fue similar a la desencadenada en animales que recibieron la vacuna con una inyección.
Ahora, los investigadores tratan de mejorar la eficiencia de la vacuna y de conseguir que las bacterias de los productos lácteos porten otro tipo de vacunas que luchen contra virus y organismos patógenos.
jueves, 29 de diciembre de 2011
Avances en la vacuna contra la adicción a la cocaína
Investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale, en
Estados Unidos, probaron una vacuna experimental con 55 adictos a la
cocaína durante un ensayo clínico que duró 24 semanas.
Los resultados del estudio fueron publicados en Archives of General Psychiatry (Archivos de Psiquiatría General). Los científicos hallaron que el 38% de los participantes logró alcanzar los niveles adecuados de anticuerpos para dejar de experimentar la sensación de euforia que produce la droga.
La vacuna actúa “envolviendo” a la cocaína para que ésta no tenga efectos en el cerebro, el corazón o cualquier otro órgano”, “éste es el primer ensayo controlado exitoso de una vacuna contra la cocaína”, señalan los científicos.
De acuerdo a estudios previos llevados a cabo con animales y humanos, los niveles altos de anticuerpos anticocaína en la sangre pueden evitar que los adictos experimenten esa sensación.
Sin embargo, los investigados subrayaron que quienes lograron con la vacuna el nivel alto de anticuerpos, sólo lo mantuvieron durante dos meses, por lo que sería necesario repetir las inyecciones.
Según los investigadores, los efectos de los niveles altos de anticuerpos comenzaron a verse hasta la octava semana de la prueba. Tomando en cuenta que en promedio, un paciente llega al tratamiento después de seis a ocho años de abuso de la droga, quizás se necesitarán unos dos años de vacunas, señalan los científicos.
En la investigación, se reclutó a 115 individuos dependientes a la cocaína y a opioides (como morfina o heroína) y se les seleccionó de forma aleatoria para recibir cinco inyecciones de la vacuna activa o cinco inyecciones de un tratamiento simulado durante 12 semanas.
De los 55 individuos que completaron el ensayo, 21 (38%) lograron niveles de anticuerpos de 43 microgramos por mililitro o más. Los que obtuvieron ese nivel de anticuerpos tenían muestras de orina significativamente más limpias de cocaína (45%) entre las semanas nueve y 16 del estudio que aquellos con niveles más bajos de anticuerpos y los que recibieron los tratamientos placebo.
Tal como señalan los investigadores, la proporción de participantes que lograron reducir su uso de cocaína a la mitad fue significativamente mayor entre los que recibieron la vacuna activa (53%) comparado con el grupo del placebo (23%).
Los científicos afirman que los efectos adversos asociados con la vacuna fueron de leves a moderados.
El síntoma del que se quejaron con más frecuencia los participantes fue endurecimiento y dolor en el sitio de la inyección.
Los resultados del estudio fueron publicados en Archives of General Psychiatry (Archivos de Psiquiatría General). Los científicos hallaron que el 38% de los participantes logró alcanzar los niveles adecuados de anticuerpos para dejar de experimentar la sensación de euforia que produce la droga.
La vacuna actúa “envolviendo” a la cocaína para que ésta no tenga efectos en el cerebro, el corazón o cualquier otro órgano”, “éste es el primer ensayo controlado exitoso de una vacuna contra la cocaína”, señalan los científicos.
De acuerdo a estudios previos llevados a cabo con animales y humanos, los niveles altos de anticuerpos anticocaína en la sangre pueden evitar que los adictos experimenten esa sensación.
Sin embargo, los investigados subrayaron que quienes lograron con la vacuna el nivel alto de anticuerpos, sólo lo mantuvieron durante dos meses, por lo que sería necesario repetir las inyecciones.
Según los investigadores, los efectos de los niveles altos de anticuerpos comenzaron a verse hasta la octava semana de la prueba. Tomando en cuenta que en promedio, un paciente llega al tratamiento después de seis a ocho años de abuso de la droga, quizás se necesitarán unos dos años de vacunas, señalan los científicos.
En la investigación, se reclutó a 115 individuos dependientes a la cocaína y a opioides (como morfina o heroína) y se les seleccionó de forma aleatoria para recibir cinco inyecciones de la vacuna activa o cinco inyecciones de un tratamiento simulado durante 12 semanas.
De los 55 individuos que completaron el ensayo, 21 (38%) lograron niveles de anticuerpos de 43 microgramos por mililitro o más. Los que obtuvieron ese nivel de anticuerpos tenían muestras de orina significativamente más limpias de cocaína (45%) entre las semanas nueve y 16 del estudio que aquellos con niveles más bajos de anticuerpos y los que recibieron los tratamientos placebo.
Tal como señalan los investigadores, la proporción de participantes que lograron reducir su uso de cocaína a la mitad fue significativamente mayor entre los que recibieron la vacuna activa (53%) comparado con el grupo del placebo (23%).
Los científicos afirman que los efectos adversos asociados con la vacuna fueron de leves a moderados.
El síntoma del que se quejaron con más frecuencia los participantes fue endurecimiento y dolor en el sitio de la inyección.
lunes, 26 de diciembre de 2011
Aumenta supervivencia de pacientes con marcapasos diafragmático
Según un estudio realizado por el Hospital Nacional de Parapléjicos de
Toledo, dependiente del Gobierno de Castilla-La Mancha, la supervivencia
de pacientes con lesión medular cervical alta, que precisan apoyo
respiratorio con marcapasos diafragmático ha pasado de una esperanza de
vida media de 13,2 años en 1998 a 18,18 años en 2009.
El estudio fue desarrollado por el jefe de Servicio de Medicina Interna del centro, el doctor Javier Romero, y las doctoras Ana María Sánchez Aranzueque, Claudia Gambarrutta, María Ángeles Marín, María Elena Diez de la Lastra, María Victoria Merlo, profesionales de la UCI y Neumología, informó la Junta en nota de prensa.
Los marcapasos diafragmáticos estimulan el nervio frénico y proveen una respiración mucho más adecuada fisiológicamente dado que usan presión negativa para atraer aire a los pulmones en lugar de forzar el aire bajo presión positiva, como ocurre con un respirador.
Según el doctor Javier Romero, sobre la base de los resultados del trabajo, presentado en el último congreso de la Sociedad Española de Medicina Interna y Unidades Coronarias, el marcapasos frénico es una técnica válida como soporte respiratorio externo y logra supervivencias prolongadas en pacientes con insuficiencia respiratoria severa por lesión medular cervical alta.
Dentro de las ventajas de esta tecnología destaca que los pacientes con marcapasos son menos proclives a infecciones respiratorias. Asimismo, requiere de menores necesidades asistenciales, obtiene mayor aceptabilidad por parte del paciente, facilita el habla y mejora sus posibilidades de movilidad y, en definitiva, su integración social.
El estudio fue desarrollado por el jefe de Servicio de Medicina Interna del centro, el doctor Javier Romero, y las doctoras Ana María Sánchez Aranzueque, Claudia Gambarrutta, María Ángeles Marín, María Elena Diez de la Lastra, María Victoria Merlo, profesionales de la UCI y Neumología, informó la Junta en nota de prensa.
Los marcapasos diafragmáticos estimulan el nervio frénico y proveen una respiración mucho más adecuada fisiológicamente dado que usan presión negativa para atraer aire a los pulmones en lugar de forzar el aire bajo presión positiva, como ocurre con un respirador.
Según el doctor Javier Romero, sobre la base de los resultados del trabajo, presentado en el último congreso de la Sociedad Española de Medicina Interna y Unidades Coronarias, el marcapasos frénico es una técnica válida como soporte respiratorio externo y logra supervivencias prolongadas en pacientes con insuficiencia respiratoria severa por lesión medular cervical alta.
Dentro de las ventajas de esta tecnología destaca que los pacientes con marcapasos son menos proclives a infecciones respiratorias. Asimismo, requiere de menores necesidades asistenciales, obtiene mayor aceptabilidad por parte del paciente, facilita el habla y mejora sus posibilidades de movilidad y, en definitiva, su integración social.
domingo, 25 de diciembre de 2011
Aprueban ensayar en personas un regenerador hepático que funciona en animales
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios ha autorizado
a la empresa biotecnológica Digna Biotech el inicio del primer ensayo
clínico con personas, fase I, con cardiotrofina-I (CT-I), una molécula
que estimula la regeneración hepática en modelos animales.
El Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) de la Universidad de Navarra ha patentado esta molécula "por su capacidad de estimular la regeneración hepática tras una extirpación parcial en modelos animales, así como de proteger el hígado contra la lesión por isquemia-reperfusión".
Asimismo, "previene la muerte celular durante el fallo hepático agudo", según ha informado en un comunicado el CIMA, que ha señalado que el primer ensayo se realizará en la Clínica Universidad de Navarra y el Hospital Universitario Puerta de Hierro de Madrid e incluirá 33 voluntarios sanos.
El CIMA obtuvo los derechos de propiedad intelectual para el uso de CT-I en el tratamiento de determinadas patologías hepáticas.
Su desarrollo preclínico "ha sido posible gracias al apoyo económico de ClaveSuan Desarrollos Biomédicos, del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) y del Gobierno de Navarra", han añadido estas fuentes.
La Agencia Europea de Medicamentos y la Agencia de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos han otorgado a la proteína CT-I la designación de medicamento huérfano para prevenir la lesión por isquemia-reperfusión asociada al trasplante de órganos sólidos.
Se conocen como medicamentos huérfanos aquellos que, siendo de interés para la salud de la población, no son desarrollados por la industria farmacéutica debido a su escasa rentabilidad, ya que van dirigidos a un grupo muy reducido de pacientes.
Además, la FDA ha otorgado a la CT-I la designación de medicamento huérfano para el trasplante de hígado.
El Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) de la Universidad de Navarra ha patentado esta molécula "por su capacidad de estimular la regeneración hepática tras una extirpación parcial en modelos animales, así como de proteger el hígado contra la lesión por isquemia-reperfusión".
Asimismo, "previene la muerte celular durante el fallo hepático agudo", según ha informado en un comunicado el CIMA, que ha señalado que el primer ensayo se realizará en la Clínica Universidad de Navarra y el Hospital Universitario Puerta de Hierro de Madrid e incluirá 33 voluntarios sanos.
El CIMA obtuvo los derechos de propiedad intelectual para el uso de CT-I en el tratamiento de determinadas patologías hepáticas.
Su desarrollo preclínico "ha sido posible gracias al apoyo económico de ClaveSuan Desarrollos Biomédicos, del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) y del Gobierno de Navarra", han añadido estas fuentes.
La Agencia Europea de Medicamentos y la Agencia de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos han otorgado a la proteína CT-I la designación de medicamento huérfano para prevenir la lesión por isquemia-reperfusión asociada al trasplante de órganos sólidos.
Se conocen como medicamentos huérfanos aquellos que, siendo de interés para la salud de la población, no son desarrollados por la industria farmacéutica debido a su escasa rentabilidad, ya que van dirigidos a un grupo muy reducido de pacientes.
Además, la FDA ha otorgado a la CT-I la designación de medicamento huérfano para el trasplante de hígado.
jueves, 22 de diciembre de 2011
Ansiedad y estrés: dos caras de una misma moneda
El estrés es una experiencia de inestabilidad psicológica como respuesta
a factores ambientales externos. Esta enfermedad es una fuente de
patología y produce efectos a corto, medio y largo plazo. Además, puede
dañar el cerebro a nivel molecular y desde ahí, extender su daño al
resto del cuerpo.
La ansiedad y el estrés son trastornos que conllevan una enorme carga social en términos de discapacidad y costes sociales. Se estima que entre un 25 y 40 por ciento de la población padece algún episodio de ansiedad a lo largo de su vida.
Los trastornos de ansiedad son la enfermedad psiquiátrica más prevalente entre la población general. Ansiedad y estrés aparecen como dos caras de una misma moneda. “La ansiedad es la vertiente psicológica del estrés y éste es la vertiente somática, el lado biológico, de la ansiedad”, señala José Luis Carrasco, jefe de sección del Servicio de Psiquiatría y director de la Unidad de Trastornos de la Personalidad del Hospital Clínico San Carlos, de Madrid, España.
”Normalmente, la ansiedad y/o el estrés permiten al individuo interaccionar con su entorno, pero cuando estos se convierten en patológicos pueden generar en el individuo sufrimiento, discapacidad para afrontar la vida cotidiana y un aumento del riesgo de suicidio y de caer en adicciones. En este sentido, el estrés y la ansiedad vinculados a la familia y al trabajo son los que más preocupan”, puntualiza Carrasco.
En palabras del experto, “los trastornos de ansiedad conllevan una enorme carga social en términos de discapacidad y costes sociales debido entre otros factores a que suelen aparecer precozmente (en la adolescencia), son muy persistentes, producen mucho sufrimiento, demandan una importante asistencia socio-sanitaria, causan frecuentes bajas laborales, etc.”
Esta cuestión entronca con una de las grandes preocupaciones de nuestro tiempo: la crisis. José Luis Carrasco entiende que “el síndrome de la crisis afecta a todas las ramas de la medicina, ya que tras diversos síntomas subyace la ansiedad y la angustia, cuyo origen es la incertidumbre por el futuro”.
El especialista distingue entre “dos tipos de afecciones. Por una parte la del individuo que todavía no ha perdido su empleo y se encuentra en una situación más normal, cuyos principales problemas son mareos, jaquecas, falta de sueño o de apetito y dolores. Por otro lado, se encuentran los afectados directamente por la crisis, bien sea por que han perdido el trabajo o bien porque se encuentran en una situación crítica. En este caso hay una base de desesperanza que conlleva síntomas de depresión, desánimo, cansancio o falta de interés”.
La ansiedad y el estrés son trastornos que conllevan una enorme carga social en términos de discapacidad y costes sociales. Se estima que entre un 25 y 40 por ciento de la población padece algún episodio de ansiedad a lo largo de su vida.
Los trastornos de ansiedad son la enfermedad psiquiátrica más prevalente entre la población general. Ansiedad y estrés aparecen como dos caras de una misma moneda. “La ansiedad es la vertiente psicológica del estrés y éste es la vertiente somática, el lado biológico, de la ansiedad”, señala José Luis Carrasco, jefe de sección del Servicio de Psiquiatría y director de la Unidad de Trastornos de la Personalidad del Hospital Clínico San Carlos, de Madrid, España.
”Normalmente, la ansiedad y/o el estrés permiten al individuo interaccionar con su entorno, pero cuando estos se convierten en patológicos pueden generar en el individuo sufrimiento, discapacidad para afrontar la vida cotidiana y un aumento del riesgo de suicidio y de caer en adicciones. En este sentido, el estrés y la ansiedad vinculados a la familia y al trabajo son los que más preocupan”, puntualiza Carrasco.
En palabras del experto, “los trastornos de ansiedad conllevan una enorme carga social en términos de discapacidad y costes sociales debido entre otros factores a que suelen aparecer precozmente (en la adolescencia), son muy persistentes, producen mucho sufrimiento, demandan una importante asistencia socio-sanitaria, causan frecuentes bajas laborales, etc.”
Esta cuestión entronca con una de las grandes preocupaciones de nuestro tiempo: la crisis. José Luis Carrasco entiende que “el síndrome de la crisis afecta a todas las ramas de la medicina, ya que tras diversos síntomas subyace la ansiedad y la angustia, cuyo origen es la incertidumbre por el futuro”.
El especialista distingue entre “dos tipos de afecciones. Por una parte la del individuo que todavía no ha perdido su empleo y se encuentra en una situación más normal, cuyos principales problemas son mareos, jaquecas, falta de sueño o de apetito y dolores. Por otro lado, se encuentran los afectados directamente por la crisis, bien sea por que han perdido el trabajo o bien porque se encuentran en una situación crítica. En este caso hay una base de desesperanza que conlleva síntomas de depresión, desánimo, cansancio o falta de interés”.
lunes, 19 de diciembre de 2011
Amar es bueno para la salud
Aunque suene gracioso o extraño, diversos estudios y experimentos han
demostrado una estrecha relación entre la salud y el amor. Se ha
comprobado que los lazos de amistad, cariño y afecto, refuerzan la salud
y la felicidad.
Algunos de los beneficios del amor en la salud son: mejora la atención, la motivación y la memoria. Hay una importante reducción de ansiedad, estrés y depresión. Fortalece el sistema inmune, hace desvanecer las arrugas y baja los niveles de hipertensión.
A continuación enumeramos algunos hallazgos que relacionan la salud y el amor:
• Fortalece el sistema inmunológico. Las reacciones bioquímicas que experimenta el cuerpo de una persona cuando está en fase de enamoramiento ayudan a mejorar el estado de salud y contribuyen a "fortalecer el sistema inmunológico," según expertos. Con amor nuestra calidad de vida es mejor y tendemos a enfermarnos menos, ya que los sentimientos negativos se ven neutralizados por los positivos y nuestro organismo funciona mejor.
• Influye en la rápida recuperación. Se ha visto que las personas enfermas que tienen a alguien que las ame y que esté pendiente de ellas, tienen una recuperación más rápida, que la de enfermos que no tienen el afecto de nadie.
• Mejora la calidad de vida. Somos más proclives a enfermarnos y a deprimirnos cuando tenemos problemas y estamos solos. Sin embargo, el amor nos prolonga la vida. Sentirnos amados hace que los problemas se sientan más livianos con el apoyo de los demás.
• Energía y estrés. Según expertos, el bienestar emocional que se siente al poder dar cariño y ayudar a los demás, hace que las personas sientan más energía y se combate el estrés.
• Sensación de gran bienestar. Desde el punto de vista endocrinológico, el amor trae cambios para bien. Según señala el doctor Jesús Rocca, de la clínica Ricardo Palma, “lo primero que se liberan son las beta endorfinas, que se disparan cuando uno está enamorado, y son responsables de la sensación de gran bienestar.
• El amor rejuvenece. “Las hormonas, el sistema nervioso y la piel, forman un triángulo muy estrecho, por eso la segregación de estrógeno en la mujer mejora el cabello, las uñas, el cutis”, afirma el dermatólogo Sandro Tucto.
• Menos visitas al doctor. Otro estudio concluye que las parejas que llevan más tiempo juntas realizan menos visitas al doctor. El psiquiatra Enrique Galli afirma que “las relaciones estables se resfrían menos que los solteros, mientras que las parejas de ancianos sufren menos dolor que los ancianos solitarios. Esto se debe a la segregación de hormonas que permiten una mayor resistencia al dolor”.
• Hacer el amor, beneficia la salud. Mantener una vida sexualmente activa y de forma segura, influye en nuestro estado físico y emocional y es muy importante para nuestra salud en general. Está comprobado científicamente que las personas que hacen frecuentemente el amor, se enferman menos y son más felices. Entre la lista de beneficios para la salud que se le atribuyen al sexo como actividad terapéutica figuran: sensación de bienestar, mejora la autoestima, hace lucir más joven, es un calmante natural del dolor, mejora las relaciones interpersonales, reduce el ronquido, fortalece el sistema inmunológico, aumenta la energía, alivia los síntomas de la depresión, la ansiedad y desórdenes psicosomáticos.
Así que ya lo sabe, puesto que el amor ayuda a curar, se recomienda auto medicarse una buena dosis de amor todos los días para vivir sanos y alegres.
Algunos de los beneficios del amor en la salud son: mejora la atención, la motivación y la memoria. Hay una importante reducción de ansiedad, estrés y depresión. Fortalece el sistema inmune, hace desvanecer las arrugas y baja los niveles de hipertensión.
A continuación enumeramos algunos hallazgos que relacionan la salud y el amor:
• Fortalece el sistema inmunológico. Las reacciones bioquímicas que experimenta el cuerpo de una persona cuando está en fase de enamoramiento ayudan a mejorar el estado de salud y contribuyen a "fortalecer el sistema inmunológico," según expertos. Con amor nuestra calidad de vida es mejor y tendemos a enfermarnos menos, ya que los sentimientos negativos se ven neutralizados por los positivos y nuestro organismo funciona mejor.
• Influye en la rápida recuperación. Se ha visto que las personas enfermas que tienen a alguien que las ame y que esté pendiente de ellas, tienen una recuperación más rápida, que la de enfermos que no tienen el afecto de nadie.
• Mejora la calidad de vida. Somos más proclives a enfermarnos y a deprimirnos cuando tenemos problemas y estamos solos. Sin embargo, el amor nos prolonga la vida. Sentirnos amados hace que los problemas se sientan más livianos con el apoyo de los demás.
• Energía y estrés. Según expertos, el bienestar emocional que se siente al poder dar cariño y ayudar a los demás, hace que las personas sientan más energía y se combate el estrés.
• Sensación de gran bienestar. Desde el punto de vista endocrinológico, el amor trae cambios para bien. Según señala el doctor Jesús Rocca, de la clínica Ricardo Palma, “lo primero que se liberan son las beta endorfinas, que se disparan cuando uno está enamorado, y son responsables de la sensación de gran bienestar.
• El amor rejuvenece. “Las hormonas, el sistema nervioso y la piel, forman un triángulo muy estrecho, por eso la segregación de estrógeno en la mujer mejora el cabello, las uñas, el cutis”, afirma el dermatólogo Sandro Tucto.
• Menos visitas al doctor. Otro estudio concluye que las parejas que llevan más tiempo juntas realizan menos visitas al doctor. El psiquiatra Enrique Galli afirma que “las relaciones estables se resfrían menos que los solteros, mientras que las parejas de ancianos sufren menos dolor que los ancianos solitarios. Esto se debe a la segregación de hormonas que permiten una mayor resistencia al dolor”.
• Hacer el amor, beneficia la salud. Mantener una vida sexualmente activa y de forma segura, influye en nuestro estado físico y emocional y es muy importante para nuestra salud en general. Está comprobado científicamente que las personas que hacen frecuentemente el amor, se enferman menos y son más felices. Entre la lista de beneficios para la salud que se le atribuyen al sexo como actividad terapéutica figuran: sensación de bienestar, mejora la autoestima, hace lucir más joven, es un calmante natural del dolor, mejora las relaciones interpersonales, reduce el ronquido, fortalece el sistema inmunológico, aumenta la energía, alivia los síntomas de la depresión, la ansiedad y desórdenes psicosomáticos.
Así que ya lo sabe, puesto que el amor ayuda a curar, se recomienda auto medicarse una buena dosis de amor todos los días para vivir sanos y alegres.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)